Embalaje para mercancías peligrosas | ¿Qué necesitas saber?

El transporte de mercancías peligrosas exige de un proceso de embalaje previo realizado bajo la normativa reguladora que clasifique este tipo de envase como homologado para ello.  De lo contrario, el producto puede ser denegado o retenido en el lugar de destino causando pérdidas económicas para las empresas encargadas de su comercialización. Teniendo esto en cuenta, ¿qué es lo que debemos conocer?

embalaje mercancias peligrosas

¿Qué es el embalaje para mercancías peligrosas?

El embalaje para mercancías peligrosas es todo aquel que tiene por propósito contener cualquier producto -sólido, líquido o pulverulento- susceptible de causar daños en los bienes materiales cercanos, las personas o el medio ambiente con el que se relacionan.

Puede ser clasificado como embalaje homologado para el transporte de mercancías peligrosas aquel configurado a partir de cartón, plástico o metal, siempre y cuando cumplan con los certificados de las pruebas que garanticen su resistencia y seguridad. Además, estos podrán combinarse con sistemas de embalaje primario para la protección de los productos y deberán ir correctamente etiquetados en su exterior.

Las mercancías peligrosas pueden presentarse en forma de materias primas, es decir, habiendo sido extraídas directamente desde un punto con la intención de ser procesadas posteriormente en el lugar de destino. También pueden presentarse en forma de productos finales, en cuyo caso, deberán transportarse desde el lugar de fabricación hasta el punto de venta; esto ocurre con las baterías de litio, o líquidos inflamables -como el combustible- entre otros.

El transporte y embalaje de todos estos productos queda prohibido – tanto en el ámbito nacional como internacional- a menos que cuenten con los procesos de homologación necesarios que garanticen la seguridad de la mercancía en todo momento.

Normativa reguladora del embalaje para mercancías peligrosas

Los sistemas de embalaje para mercancías peligrosas están regulados según la normativa ADR-RID, IMDG, IATA-OACI. Estos sistemas quedan referidos a la regulación del transporte de mercancías peligrosas según su vía -carretera, marítima y aérea- en el plano nacional e internacional. Así pues, conocemos que cada una de ellas hace referencia a lo siguiente:

  • ADR: Es el Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por carretera.
  • RID: Es el Reglamento relativo al Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por ferrocarril.
  • IMDG: Hace referencia al Código Marítimo Internacional de Mercancías Peligrosas.
  • IATA: Es la Asociación Internacional de Transporte Aéreo que regula el tráfico aéreo mundial.
  • OACI: La Organización de Aviación Civil internacional es el órgano consultivo de las Naciones Unidas en cuanto a Aviación Civil Internacional.

Clasificación de las mercancías peligrosas

Según la normativa ADR, se establecen 13 categorías para clasificar las mercancías peligrosas según el tipo de producto. Así pues, distinguiremos los siguientes 13 grupos:

  • Clase 1: Materias y objetos explosivos
  • Clase 2: Gases
  • Clase 3: Líquidos inflamables
  • Clase 4.1: Materias sólidas inflamables, materias autorreactivas y materias explosivas desensibilizadas sólidas
  • Clase 4.2: Materias que pueden experimentar inflamación espontánea
  • Clase 4.3: Materias que en contacto con el agua desprenden gases inflamables
  • Clase 5.1: Materias comburentes
  • Clase 5.2: Peróxidos orgánicos
  • Clase 6.1: Materias tóxicas
  • Clase 6.2: Materias infecciosas
  • Clase 7: Materias radiactivas
  • Clase 8: Materias corrosivas
  • Clase 9: Materias y objetos peligrosos diversos

Por otra parte, estas serán agrupadas en otros 3 conjuntos según su nivel de riesgo. Así, haremos la siguiente clasificación:

  • Grupo de embalaje I: Materias muy peligrosas
  • Grupo de embalaje II: Materias medianamente peligrosas
  • Grupo de embalaje III: Materias que presentan un grado menor de peligrosidad

Cabe mencionar que el nivel de riesgo variará según la peligrosidad de la mercancía y no según la clase de producto. Es decir, las materias y objetos explosivos -clase 1-, pueden ser clasificadas tanto en el grupo de embalaje I, como en el II o el III, dependiendo, por ejemplo, de si pueden producir una explosión en masa al ser transportados, en cuyo caso, serían más peligrosos.

Etiquetado del embalaje para mercancías peligrosas

En el exterior del embalaje destinado a la contención de mercancías peligrosas, podremos distinguir una referencia al tipo de envase que estamos utilizando –Cajas 4G o Cajas 4GV, por ejemplo-, sus características, peso y estado de la materia que contiene, así como el año de clasificación del contenedor. Esta información aparecerá dentro de la contraseña de homologación.

Por otro lado, este deberá contar con el número ONU, que identificará la materia a partir de cuatro dígitos -cada producto cuenta con un código identificador que lo vincula a su clase, etiqueta correspondiente y número identificador de peligro-.

Además, las cajas homologadas deberán contar con una marca de manipulación que indique la orientación del envase durante el proceso de transporte y manipulación.

Finalmente, la normativa establece que, con tal de facilitar el trabajo del transportista y establecer un código de comunicación internacional que permita conocer qué producto contiene la caja, cada embalaje para mercancías peligrosas dispondrá en su exterior de un distintivo visual siguiendo este sistema de etiquetado:

Consecuencias de un etiquetado o embalaje incorrecto

La importancia del etiquetado de este tipo de productos es vital ya que puede suponer la denegación de entrada de la mercancía, así como una sanción adicional que incrementará las mermas adicionales a la prohibición o decomisión del artículo.

Así pues, debemos procurar que el producto esté correctamente clasificado y etiquetado y que, además, esta información permanezca en una zona visible del embalaje.

Asimismo, se debe tener especial cuidado en el paletizado de la caja, escogiendo un tipo de palet con cuatro entradas, que no se sobrecarga y repartiendo la carga uniformemente en pilas correctamente estructuradas y protegidas por un film.

Es importante que las cajas que contengan el producto estén en perfecto estado y no dejen espacio libre entre el producto y las paredes laterales del embalaje, es decir, debemos acondicionar la caja en su interior -ya sea con interiores rígidos, flexibles o vermiculita– para separar los artículos -en el caso de que haya varias unidades- o simplemente, garantizar la sujeción de los mismos con tal de evitar derrames, que podrían causar daños en el entorno o los operarios.  mercancías peligrosas

Alfilpack, experiencia y referencias desarrolladas en embalaje para mercancías peligrosas

En Alfilpack estamos especializados en la producción y comercialización de embalaje homologado para el trasporte de mercancías peligrosas.

A través de nuestra marca Adrexplo -por medio de la cual comercializamos nuestras soluciones de embalaje para mercancías peligrosas- contamos con una trayectoria 20 años de experiencia en el desarrollo de este tipo de soluciones, habiendo desarrollado más de 60 referencias y trabajando con las principales empresas pirotécnicas a nivel nacional.

Todos nuestros productos cuentan con los sistemas de homologación necesarios. Estos cumplen con los estándares de calidad y normativa vigente, adaptando nuestras soluciones a las necesidades de los productos a transportar.

Nuestro grupo de profesionales asesorará en cuanto al tipo de embalaje necesario para garantizar la seguridad del producto en todo momento, pudiendo ser posible la combinación de un envase primario, con otro secundario, y escogiendo el tipo de embalaje idóneo -plástico, metal o cartón- para el producto según las características del mismo.

De esta forma, abarcamos distintas líneas de mercado en cuando al embalaje para mercancías peligrosas: industria pirotécnica y de explosivos, industria química, industria bio-sanitaria, embalaje para grandes dimensiones y muestras.

Y es que, como comentan nuestros expertos, en el ámbito de desarrollo de embalaje para mercancías es vital tener conocimiento y experiencia en el sector, ya que un error en el envase -ya sea por clasificación incorrecta de la materia o el mal estado del embalaje o el adhesivo- puede suponer la sanción de ese producto, provocando mermas económicas para la empresa comercializadora del producto.

2017-12-04T16:07:53+00:00 Blog|